
La Asociación Unificada de Militares Españoles, AUME, recuerda a los diecisiete miembros de las Fuerzas Armadas de España que perdieron su vida en acto de servicio hace un año, el 16 de agosto de 2.005, en Afganistán y a sus familias y les rinde público homenaje.-
La Asociación Unificada de Militares Españoles, AUME, expresa su reconocimiento y su recuerdo para con los diecisiete compañeros que perdieron su vida en acto de servicio, hoy hace un año, en Afganistán. Así mismo, expresa su solidaridad con las familias de nuestros compañeros que han sufrido y sufren, en silencio, la irreparable pérdida de sus seres queridos.-
El dolor, el recuerdo y el reconocimiento, que es de toda la sociedad española, no debe impedirnos reclamar, una vez más, la realización de todos los esfuerzos necesarios para que los miembros de las Fuerzas Armadas que son enviados a misiones internacionales, cuenten con todos los medios técnicos y materiales, así como con la preparación y formación, adecuadas y necesarias, para desarrollar su función con eficacia y seguridad. Tampoco impide que reclamemos apoyos psico-sociales a los militares cuando regresan a territorio nacional y a sus familias en todo momento.-
A un año del trágico suceso, el balance de seguridad de la misión en Afganistán no resulta positivo, no sólo por los últimos sucesos, sino por que no se ha mejorado en la preparación de las dotaciones y el estado de seguridad de las aeronaves que vuelan en territorio enemigo, en el espacio aéreo de Afganistán. Esto ha de hacer reflexionar a los responsables de la Política de Defensa y ser conocido por la opinión pública española.-
Más allá de actos, homenajes y reconocimientos, ciertamente merecidos, lo que ha de hacerse es evitar que la falta de previsión y de acciones precisas e inmediatas sitúen a nuestros militares en posiciones de riesgo, que no emanan de su función sino de circunstancias perfectamente previsibles, ponderables y superables.-
Esperamos que estas situaciones deficientes no se reproduzcan en futuras misiones internacionales como la que ya se anuncia en El Líbano. Para ello es necesario que la petición del Gobierno de autorización al Congreso de los Diputados, prevista en la Ley Orgánica de Defensa Nacional, no se convierta en un mero trámite. Antes al contrario, debe producirse debate que ha de estar precedido de la puesta a disposición de los grupos parlamentarios de toda la información que resulte pertinente para analizar, entre otras cuestiones, la preparación del personal, los medios técnicos y materiales, las condiciones y calidad de vida de las unidades desplazadas, el riesgo de la misión y los apoyos a los militares y a sus familias, constituyendo todo esto, aspectos que deben ser tenidos en consideración para autorizar o no la misión.-
Los intereses de España en el concierto internacional no deben estar reñidos con una política de personal y operativa que no olvide que los militares y sus familias son también ciudadanos.–
Madrid, 15 de agosto de 2.006.-