FAX PRESS
12 de abril de 2006, Madrid.
El nuevo ministro de Defensa, José Antonio Alonso, apostó ayer en su toma de posesión por continuar la modernización del Ejército y por mantener los compromisos internacionales de las Fuerzas Armadas españolas en un discurso lleno de elogios para su antecesor, José Bono, y en el que no faltaron los guiños patrióticos, poco habituales en él.
«Seguiré empeñado en la mejora de las Fuerzas Armadas. Sus capacidades van a seguir mejorando con una legislación que prosiga la tarea de conquistar el futuro», afirmó Alonso en la ceremonia que tuvo lugar en el patio del Ministerio y en la que el nuevo ministro, junto al saliente, pasaron revista a las tropas y rindieron honores a la bandera ante la cúpula de las Fuerzas Armadas.
El ministro destacó la importancia de «mantener nuestros compromisos internacionales en la política exterior» e insistió en que su prioridad estará puesta en la Unión Europea y en las acciones «encaminadas a reforzar la estrategia europea de seguridad y de defensa».
Asimismo, subrayó la importancia de respaldar el multilateralismo eficaz que impulsa el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el marco de la ONU ya sea al servicio de la diplomacia preventiva, la resolución de conflictos, misiones de paz o humanitarias así como la necesidad de que España refuerce su papel en la OTAN.
Alonso, que no es muy prolijo en emociones, no escatimó elogios para Bono. «Quiero decir lo mejor que se puede decir de un ministro. Bono ha servido a su país con honor, honestidad y eficacia. Todos, yo el primero, tenemos que estar agradecidos por ello».
Y aprovechó la oportunidad de ensalzar a España, su compromiso con los españoles y las convicciones democráticas y, por encima de todo con la Constitución, «marco preciso para que los ciudadanos puedan ejercer plenamente sus libertades».
Entre los asistentes a la toma de posesión, estaba la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega; el ya ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; los titulares de Sanidad, Elena Salgado, y de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el fiscal general del Estado, Cándido López-Pumpido, junto al jefe de Estado Mayor de la Defensa, general Felix Sanz Roldán, y los jefes de Estado Mayor de los tres Ejércitos.
El embajador de Estados Unidos en España, Eduardo Aguirre, avanzó que tras el nombramiento del nuevo ministro de Defensa ambos cargos han acordado una próxima reunión en la que abordarán no sólo la continuación «del alto nivel de cooperación y colaboración entre ambos países» en materia militar «sino en otros también» de los que no dio detalles. Aguirre destacó la relación «muy estrecha y muy sólida» entre ambos países en el tema militar, «no sólo como dos miembros de la OTAN sino también por operaciones conjuntas».