SEVILLA, 17 Ago. (EUROPA PRESS) –
La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) anunció hoy que se encuentra analizando el número de horas de vuelo de los tripulantes del helicóptero accidentado ayer en Afganistán, pertenecientes al sevillano acuartelamiento militar de El Copero, por si esto hubiera podido influir en el siniestro que se cobró la vida de 17 militares españoles.
Fuentes de la junta directiva de AUME declararon a Europa Press que, frente a diversas hipótesis que en estos momentos se barajan como causas del siniestro, tales como fuertes rachas de viento, fallos mecánicos o un ataque al helicóptero, en el estrato militar se detecta «preocupación» por la experiencia de los tripulantes de El Copero.
Las fuentes consultadas afirmaron «estar analizando este extremo», pues «los pilotos suelen formarse en el pilotaje con helicópteros muchísimo más pequeños que el Cougar que se manejaba en el momento del suceso».
GUITAR YA HABIA MANEJADO UN COUGAR
Asimismo, señalaron que «lo que interesa esclarecer es si en el momento en que los cinco tripulantes se encontraban manejando ese modelo de helicóptero, éstos ya estaban capacitados para su manejo, puesto que ya estaban en un sitio conflictivo que no tiene que ver con las meras prácticas».
En este sentido, añadieron que, «aunque los pilotos estaban perfectamente capacitados para volar mientras no se demuestre lo contrario, lo que hace falta que se confirme es que no era la primera ‘suelta’ de los tripulantes, pues al manejar un Cougar las horas de vuelo son fundamentales». No obstante, declararon que, «por lo visto, al menos el capitán Diego Guitar sí había tenido experiencias con un Cougar en Irak».
Las citadas fuentes subrayaron la dificultad que están teniendo a la hora de estudiar este extremo debido «al hermetismo del Ministerio de Defensa, que impone silencio no sólo a las familias de los fallecidos, sino a las familias de los militares que aún están destinados en las distintas bases».
Por último, AUME criticó la política de información del Gobierno, al señalar que «la gente está expectante y harta de que le tomen el pelo y no les expliquen nada», a la vez que ofrecieron toda su ayuda a las familias de los afectados por el accidente.