LA VANGUARDIA – 17/08/2005
Redacción. MADRID
Los aparatos fueron los únicos del Ejército de Tierra que no perdieron la certificación
Los helicópteros Cougar están pensados para el transporte ligero de tropas y cuentan con la opción de portar sistemas de defensa antimisiles como los que se usaron durante la misión española en Iraq ante el riesgo de sufrir ataques.
El ministro de Defensa, José Bono, manifestó ayer de forma contundente que el helicóptero militar siniestrado ayer se encontraba «en perfectas condiciones» y había cumplido todas las revisiones que exige la normativa sobre aeronavegabilidad y subrayó que, en caso contrario, no estaría en ninguna misión militar.
Bono quiso despejar de esta forma cualquier duda sobre si el helicóptero Cougar de las fuerzas aeromóviles del Ejército de Tierra (Famet) accidentado ayer formaba parte del grupo de aparatos que durante los últimos meses perdieron su certificado de aeronavegabilidad por no recibir la certificación a tiempo.
El Ejército de Tierra inmovilizó el pasado mes de diciembre hasta el 90% de su flota ante la imposibilidad de obtener la certificación que los autorizaba a seguir operativos. El problema fue originado por la entrada en vigor de la nueva normativa derivada de la ley de Navegación Aérea de 1999 y la ausencia de ingenieros aeronáuticos del Ejército de Tierra competentes para realizar esta tarea. El problema no afectó al Ejército del Aire y tampoco a la Armada. En el mes de abril, Defensa informó que se habían puesto en marcha los mecanismos necesarios para que todas las aeronaves en condiciones de volar con garantías dispongan de sus certificaciones a lo largo del presente año.
Pero los cinco Cougar que posee la Famet nunca llegaron a resultar afectados por esta circunstancia que suscitó una cierta polémica, pues obligó a paralizar la actividad de más de 100 aeronaves ante la imposibilidad de obtener los permisos de vuelo.
A pesar de ello, el secretario general de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), Mariano Casado, se preguntó ayer si la aeronave disponía realmente del certificado de aeronavegabilidad, pues «el 80% de las naves de las fuerzas aeromóviles de tierra no dispone de dicho certificado», señaló.
Los Cougar forman parte del dispositivo español desplazado a Afganistán desde el comienzo de la presencia española en aquel país y representan el principal activo aéreo del Ejército de Tierra, por lo que han estado presentes en cuantas misiones han sido destinados los soldados españoles. Estuvieron primero en Bosnia y también en Iraq.
Estos aparatos de construcción francesa, tipo Superpuma mejorados con una serie de elementos adicionales, son aeronaves con capacidad para transportar unos 4.500 kilos de carga útil además de 23 pasajeros. Tienen una velocidad de crucero de 220 kilómetros por hora y una autonomía media de 4,3 horas.
Habitualmente dotados con sistemas antimisiles cuando están desplazados en misiones de paz, los vuelos en el interior de Afganistán suelen realizarse mediante lo que se denomina vuelos tácticos, es decir, vuelos a baja altura que dificultan su detección mediante sistema de radar y hacen más complejo su alcance con cualquier tipo de arma. Además, van siempre artillados con dos potentes ametralladoras cargadas y apuntando hacia el exterior por cada una de las puertas.
Las medidas de seguridad extremas, que incluyen la dotación de chalecos antibalas y casco para todos los pasajeros del helicóptero, son y han sido permanentes desde el comienzo de la presencia española en este país, a pesar de que han sido contadas las ocasiones en que se han detectado ataques contra tropas internacionales en el interior de Afganistán, aunque no ataques esporádicos contra instalaciones militares.