El Mundo.es, 10 de septiembre de 2005 MADRID.-
El ministro de Defensa, José Bono, tiene perfilado ya el nuevo catálogo de sanciones que se aplicará a los pilotos del Ejército del Aire que incumplan las órdenes y las instrucciones de vuelo recibidas y practiquen vuelos temerarios poniendo en peligro a la población.
Bono tiene previsto presentar de forma inminente -probablemente el lunes- este nuevo régimen disciplinario, que estará acompañado además de una serie de medidas de refuerzo del control aéreo y del seguimiento de los vuelos militares.
El objetivo es evitar nuevos casos como el acontecido el día 2 de septiembre en Baeza, cuando un capitán de la base de San Javier (Murcia), a los mandos de un avión de entrenamiento, se estrelló, tras realizar varios vuelos rasantes con piruetas, contra una vivienda. En el siniestro murieron, además del piloto, una mujer y su hija de pocos meses.
El accidente de Baeza conmocionó a la opinión pública porque el piloto militar era reincidente en el incumplimiento de las órdenes recibidas y los vecinos de la población jiennense desvelaron que realizaba con asiduidad vuelos acrobáticos sobre el núcleo urbano, del que era natural y en el que vivía parte de su familia.
El ministro de Defensa ordenó de forma inmediata la apertura de dos investigaciones paralelas: una para conocer las causas técnicas del accidente y la otra para dirimir responsabilidades.
Al mismo tiempo, pidió al jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire que presentara una propuesta de sanciones «ejemplarizantes», según han definido altas fuentes del Ministerio, a fin de disuadir a quienes se sientan tentados de incumplir órdenes, pasar por alto instrucciones o desviarse de las rutas y cotas de vuelo establecidas por los mandos.
Bono, según confirmaron a EL MUNDO en medios militares, propuso personalmente que el castigo máximo fuera la retirada de la licencia de vuelo, lo que para un piloto significa, de hecho, el fin de su carrera.
Irregularidades en Los Corrales de Buelna
En medios gubernamentales se maneja un sondeo según el cual el 64% de los españoles muestra su preocupación por este tipo de prácticas temerarias y apuesta por que se castiguen con todo rigor. El viernes se tuvo conocimiento de un nuevo caso de vuelo temerario en la localidad cántabra de Los Corrales de Buelna.
Según relatan los vecinos de este pueblo próximo a Torrelavega, aviones militares suelen aproximarse a los bloques de viviendas y efectúan «una serie de acrobacias» tras las cuales «desaparecen».
Tras el accidente de Baeza, los habitantes de Los Corrales de Buelna opinan que en su pueblo puede repetirse la desgracia. Todas las personas consultadas coinciden en que se trata de un hecho que «viene produciéndose desde hace varios años».
Los vecinos aseguran que en el municipio vive el suegro de un piloto de caza que pasa a menudo en vuelo rasante sobre las casas. Se da la circunstancia de que no existen campos de tiro ni aeropuertos militares cercanos, por lo que los habitantes de Los Corrales opinan que los aviones deben venir desde otras zonas, desviándose de sus rutas establecidas.
Un vecino de la localidad que prefiere mantener el anonimato ha llegado a grabar en vídeo el vuelo de uno de estos aparatos. La grabación se realizó el pasado mes de mayo y en ella puede apreciarse cómo uno de los aviones sobrevuela un bloque de viviendas antes de alejarse de la población.