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Estimado Sr. Ministro:
Soy la esposa de un suboficial del ejército del aire que ejerce sus funciones como controlador aéreo, quisiera hacerle saber cual es mi sentir y pesar ante la situación actual que estamos viviendo todas las familias de suboficiales que son controladores del ejército del aire, y en particular la mía propia.
Estimado Sr. Ministro:
No entiendo la actitud tomada por su Ministerio, ni qué pretende usted y sus subordinados al abrir un expediente disciplinario a mi marido por actuar de acuerdo a la Orden Ministerial 200/2004 ejerciendo respetuosamente su cometido como militar (conducto reglamentario), y sus atribuciones como presidente de una asociación. Asociación que fue aprobada por el Ministerio del Interior al amparo del Tribunal Constitucional que sentenció el derecho de los militares a poder formar parte de asociaciones profesionales.
No entiendo que precisamente usted, defensor de la dignidad de las personas y víctimas de accidentes aéreos, dé consentimiento para expedientar a una persona por cumplir lo indicado en una Orden Ministerial que usted mismo firmó. Mi marido, ha cumplido por partida doble, como militar y como presidente de una asociación aprobada por un organismo de su propio gobierno, el Ministerio del Interior.
No entiendo que cuando se habla de seguridad aérea que afecta a todos los ciudadanos que hacen uso del transporte aéreo, lo que realmente preocupe a su Ministerio sean las funciones de una Asociación de profesionales denominada SODECTA confundiéndola con ideas y fines sindicales y con no se que intenciones de marcharse a la vida civil, tal como argumento su Secretario en una de sus comparecencias. Aún si esto último fuese cierto, le recuerdo que es un derecho legítimo de todo militar y profesional. ¿Se ha preguntado usted sobre la procedencia de muchos pilotos de compañías comerciales como Iberia, Air Nostrum, Air Europa,…? Parece que algunos profesionales del ejército tienen consagrado este derecho legítimo y a otros se les acusa públicamente sin pudor alguno restringiéndole su libertad y derecho a elegir sobre su propio futuro. ¿O no es lo que se publicita para la captación de militares profesionales?. Esta es la publicidad de su ministerio; “¿Que quieres hacer?, TITULARME. Entra en el ejército y encontrarás nuevas oportunidades, además obtendrás certificaciones y títulos para el mercado laboral en la vida civil”. ¿A quien están engañando?
No entiendo como se puede caer en la simplicidad de hacer tales discursos demagógicos cuando por esconder en los cajones informes y denuncias perdimos la vida de familiares y amigos, ¿o ya lo hemos olvidado?, nosotros no.
Ahora que estamos celebrando el centenario del Quijote, permítame decir que “no son sindicatos”, son molinos. Como decía un artículo que tuve la oportunidad de leer recientemente al caso, “hacen falta aires de críticas en el ejército”. Y a la vez hace falta saber encajarlas y no divagar con alucinaciones quijotescas que parecen ver por los pasillos los miembros de su ministerio. El famoso hidalgo de la Mancha acabo con sus costillas en el suelo por arremeter contra los molinos, le deseo que recupere su lucidez y sepa advertir a tiempo dónde está la problemática, antes de caer por soberbia y no por ignorancia.
No entiendo como tiene usted un Secretario de Estado que no corrobora y verifica la información que le trasladan antes de hacerla pública en las comisiones de las instituciones que a todos nos representan “por igual”. Máxime cuando de todo lo expresado se cometieron muchos errores
Mi marido es un pirata del control aéreo, trabaja sin licencia por más que otros se empeñen en contar públicamente lo contrario. No tiene una póliza de seguros que le cubra sobre un posible accidente, no sólo a él, sino a algunos de los miles de aviones y pasajeros que vuelan bajo su responsabilidad a lo largo del año. Yo pregunto Sr. Bono ¿Cuál es la causa de que algunos Controladores Aéreos Militares cuenten con una póliza de seguros que les cubra su responsabilidad subsidiaria y sin embargo otros carezcan de ella desempeñando todos la misma función? ¿tiene esto explicación para usted?. Mi familia depende económicamente de los ingresos que aporta mi marido, sin los cuales no podríamos hacer frente a la hipoteca que yo como tantos españoles soportamos, pues sepa que la incapacidad de su Ministerio podría hacernos perderla.
No bastante con esto, jamás se le ha reconocido su trabajo tanto como militares, como para AENA y otras empresas, cuyo fin no es otro que lucrarse a costa de la salud de decenas de militares que atienden a las órdenes de sus superiores. ¿Dónde va el dinero que producen nuestros maridos los suboficiales controladores del ejército y que AENA y otros pagan?.
Recientemente comparaba usted el sueldo de un Mosso de Escuadra recién salido con un Brigada del ejército después de 20 años de servicio. Creo recordar que había una diferencia a favor del primero de unos 300 euros mes (50 mil pesetas). Pues bien, un Brigada controlador aéreo que lleva 25 años ejerciendo como controlador en activo para el ministerio de defensa y para AENA, 18 años desde su último ascenso, 1290 euros mes (215 mil pesetas) aproximadamente y sin póliza de seguro. Comparémoslo con un controlador aéreo de AENA con un año de antigüedad, 5.000 euros mes y con póliza de seguro. Y no hablemos de las perspectivas profesionales entre el funcionario público y el empleado laboral de una empresa pública.
A mi marido se le acusa de revelar materia reservada del servicio. ¿Qué materia es esa?, hace años, tanto yo como otras esposas, familiares y amigos de militares sabemos los títulos que poseen, las horas que trabajan y cuantos son. No es sólo de conocimiento público publicado en boletines oficiales, sino de interés público en tanto la seguridad de miles de personas depende de la labor de unos profesionales.
Como puede comprobar estoy enfadada, indignada y muy desilusionada con su labor. Creía en usted, que dio muestra de cómo hay que hacer las cosas cuando otros aún no han pedido perdón. Echó valor y abrió aquellos cajones que otros cerraron bajo llave, personas de su equipo como Mamen Sánchez dijeron verdades como templos en el Congreso de todos los españoles y ahora cierran filas ante la decisión que ha tomado su Ministerio. ¿Qué postura defenderá la próxima vez?. Parece que a ustedes nuestros políticos, a los que votamos y ponemos a nuestro servicio para que entre otras cosas nos defiendan, se les olvida una vez que están arriba que también a ustedes puede pasarles. Ahora hay una diferencia, se les está informando por los cauces legalmente establecidos, lo cual agravaría considerablemente su responsabilidad. ¿Y cuál es la decisión que toman?, como recientemente pude leer en un artículo, “la repuesta ha venido en forma de “EXPEDIENTE DISCIPLINARIO”.
Como esposa y deber de madre, no puedo consentir que mi marido sea declarado culpable de la falta que se le acusa, pues conocido es por usted, que no se le enjuicia como sargento primero, sino como Presidente de la Sociedad Española del Control del Tránsito Aéreo (SODECTA).Creo que es hora que la democracia que todos revindicamos en esta España del siglo XXI, también llegue al ejército donde parece que el espíritu de otras etapas de nuestra historia aún no ha desaparecido. Y si mi marido no puede ejercer los derechos y obligaciones que la Constitución y el Ordenamiento Jurídico les otorgan ahí estaremos familiares y amigos para hacerlo por él.
Está siendo usted víctima del engaño y del mal asesoramiento. Nada mas le pido sentido común Sr. Bono, sentido común y respeto para todas las esposas, compañeras, madres y familiares de los suboficiales controladores del ejército español.
Haga algo coherente y déjese asesorar por aquellos que realmente conocen los problemas, o algún día lo lamentaremos todos.
Un cordial saludo
Elena Batuecas Jimeno.-