ABC.ES, enero 2006, M. T. / L. L. C.
Los hechos han sido calificados de «desproporcionados» desde el Ministerio, que ya ha establecido «filtros para que no se vuelva a repetir»
Un avión Hércules C-130 del Ala 31 de la Base Aérea de Zaragoza fue utilizado por el Ministerio de Defensa el pasado 10 de diciembre para trasladar en viaje de ida y vuelta a 23 camareros civiles a Madrid, donde se ocuparon de servir un ágape con el que el jefe del Estado Mayor del Aire, general Francisco José García, agasajó a las aproximadamente 300 personas que se dieron cita en el Cuartel General correspondiente con motivo de la festividad de su patrona, la Virgen de Loreto.
En declaraciones a ABC, fuentes oficiales del Ministerio confirmaron que Defensa «conoce» los hechos, si bien precisaron que el Hércules no fue fletado expresamente para este fin, sino que se trataba de un «vuelo de instrucción ya previsto, que iba a transportar diverso material a Madrid, y que se aprovechó para trasladar a los camareros». No obstante, las mismas fuentes desaprobaron la decisión -«desproporcionada, y que no corresponde a nadie de la cúpula del Ejército del Aire», dijeron-, al tiempo que informaron que «ya se han establecido filtros para evitar que se repita».
Uso ilícito
Los dos vuelos tuvieron una duración total de dos horas y un coste aproximado de 10.000 euros, según reveló ayer «Heraldo de Aragón». Su utilización para un servicio de estas características ha provocado una gran indignación entre algunos miembros del Ejército del Aire, que consideran que se trata de un «uso ilícito de los medios, que pagan todos los contribuyentes», «máxime cuando otras misiones, tales como relevo de tropas en Afganistán, colaboraciones con el Ejército de Tierra y misiones de entrenamiento o de ayuda humanitaria son canceladas por falta de asignación de horas de vuelo».
Además, recuerdan que «una hora de vuelo de un Hércules -que comprende combustible, mantenimiento y tripulación- está valorada en unos 4.000 euros, por lo que el montante total del servicio ascendería a 10.000 euros».
El propio jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire, José García de la Vega, ha expresado su «sorpresa» por los hechos y censura la utilización de la aeronave con estos fines. «Independientemente de la intención con que se hizo, es inadecuada y desproporcionada y la desapruebo».
La empresa encargada del catering pertenece a un destacado restaurante de la capital aragonesa, que el mismo día ofrecía otro servicio en el acto celebrado en la base de Zaragoza con motivo del día de la patrona, con la asistencia de un millar de personas.
Al menos, según el Ejército del Aire, el catering fue gratis, debido a «la buena relación personal entre el empresario aragonés y un mando militar».