
El Mundo 17 de junio de 2008, Roberto Benito
MADRID.- La precariedad de los medios del Ejército del Aire para asumir la gestión de buena parte del tráfico aéreo civil español fue denunciada por los controladores militares en 2005, tres años antes de que el Estado Mayor del Aire (EMA) se hiciera eco del problema y elaborara un informe para advertir de que la situación «afecta a la seguridad de vuelo».
Lo recordó ayer la Asociación Unificada de Militares Españoles (Aume), que en octubre de 2005 hizo público un informe en el que se detallaba cómo una limitada plantilla de controladores aéreos militares estaba asumiendo la gestión de cada vez mayor volumen de tráfico civil. Allí ya se denunciaba que se estaban haciendo jornadas de 24 horas en las torres de control de las bases militares, que el Ejército no proporcionaba una formación adecuada y que se estaba comenzando a poner en peligro la seguridad aérea en España.
Ahora, tres años después, el EMA se ha visto obligado a reunirse y a elaborar un informe para analizar una situación que ha empeorado en la medida en que el tráfico civil gestionado desde bases militares se ha multiplicado por dos y los problemas de los controladores del Ejército siguen siendo los mismos.
A las largas jornadas y a la presión y el estrés por la responsabilidad que supone controlar el tráfico de aviones civiles -más de tres millones de pasajeros en 2007-, el Ministerio de Defensa no contrapone ningún tipo de incentivo económico o profesional.
Así, como reconoce el informe del EMA, la especialidad de Mando y Control se ha convertido en una de las menos solicitadas por las nuevas promociones, que prefieren destinos con menor responsabilidad e idénticos ingresos.
Porque un controlador militar -suboficiales en su totalidad- no pasa de los 1.500 euros mensuales, mientras uno civil ingresa un mínimo de 4.000 en nómina. La diferencia ha sido estudiada por la cúpula del Ejército del Aire, que en el informe del pasado mes de marzo se plantea «algún tipo de gratificación económica del Ministerio de Fomento» por la gestión del tráfico civil, aunque la descarta «para evitar agravios comparativos» con otros militares.
Sí asume el EMA que se otorgue a los controladores militares «la licencia comunitaria». El reconocimiento de su trabajo en la gestión del tráfico civil mediante su acreditación como controladores aéreos ha sido una de las principales reivindicaciones de este colectivo, repetidamente rechazada por el Gobierno.
Ni los controladores civiles -que temen perder poder adquisitivo si se les equipara legalmente con personal procedente del Ejército- ni los mandos militares -que no quieren una huida hacia el ámbito civil en busca de mejores salarios- han aceptado nunca la acreditación de los controladores militares, a pesar de que la UE exige que todas las personas que regulan tráfico aéreo estén en posesión de la licencia.
LAS RECLAMACIONES DE LOS MILITARES
1. Horarios. La escasez de plantilla ha obligado a los controladores militares a hacer turnos de hasta 24 horas, con el cansancio y el estrés que eso supone.
2. Sueldos. Un controlador militar tiene unos ingresos de 1.500 euros mensuales, mientras que uno civil gana un mínimo de 4.000. 3. Compensaciones. El Ejército del Aire se plantea (y descarta) que Fomento dé algún tipo de gratificación a la plantilla militar por gestionar buena parte del tráfico aéreo civil.
4. Licencia. La UE exige que todo el personal que controle tráfico aéreo esté en posesión de la licencia comunitaria, que los controladores militares no pueden conseguir.
5. Formación. Son los trabajadores, con sus propios medios, los que completan la limitada formación que reciben en el Ejército.