ROBERTO BENITO / Madrid, El Mundo, 10 de abril.-
El Tribunal Supremo ha confirmado
la sanción que el Ejército impuso al
presidente de la AsociaciónUnificada
deMilitares Españoles (Aume), el
brigada Jorge Bravo, por intervenir
en 2007 en un acto público. Bravo
fue castigado con 40 días de arresto,
al entender el jefe del EstadoMayor
del Ejército de Tierra que había usado
su condición demilitar en un acto
de carácter sindical
El presidente de Aume cumplió la
pena y recurrió la sanción, aunque
sin éxito: fue ratificada por Carme
Chacón y por el Tribunal Militar
Central. El argumento que esgrimió
Bravo es que no hizo uso de su condición
militar, sino que se limitó a
intervenir de paisano como presidente
de una asociación legal, separando
la actividadmilitar de la asociativa.
El Supremo, sin embargo, rechaza
la argumentación y establece que,
precisamente por hablar en público
comomiembro de una asociación de
militares, se está haciendo uso de la
condición castrense.
Para Aume, la sentencia, siendo
negativa, es sin embargo el primer
paso para presentar un recurso ante
el Tribunal Constitucional, que «debe
sentar un criterio en este asunto
de forma definitiva», según explicó
su secretario general,Mariano Casado,
que pese a todo semostró optimista.
De hecho, la sanción de 2007
fue la última dictada por un hecho
de este tipo y Bravo no ha vuelto a
ser arrestado, a pesar de haber participado
con posterioridad en ruedas
de prensa y en dos manifestaciones.
La sentencia llega además en un
momento en el que este mismo
asunto se debate en elCongreso, con
motivo de la elaboración de la ley de
derechos y deberes de losmiembros
de las Fuerzas Armadas, que debe
aclarar cuáles son los límites a la libertad
de expresión de losmilitares.