GUIA MEDIDAS ANTE EL COVID-19

Para los miembros de las Fuerzas Armadas 

Es mucha la información que estos días se está recibiendo a través de las instituciones oficiales sobre la situación y actuación ante el COVID-19, y también es mucha la información que se mueve por las redes induciéndonos, en muchos casos, a obrar erráticamente  o no de la mejor forma. Con esta guía pretendemos ayudarte de una forma rápida para que puedas actuar de la forma más correcta.

ESTADO DE ALARMA[1]

El Gobierno ha establecido el 14 de marzo el Estado de Alarma (para una duración inicial de 15 días naturales). Se trata de un paquete de medidas que supone, entre otras cosas, para la población en general una merma de algunos derechos y, para los miembros de las Fuerzas Armadas, en particular una disponibilidad especial, en concreto para ciertas unidades que comienzan una actuación operativa importante.

A los militares nos afecta profesionalmente en que “las autoridades competentes podrán requerir la actuación de las fuerzas Armadas” así como “la movilización”.

Por otro lado, se establece que “los miembros de las Fuerzas Armadas en el ejercicio de las funciones previstas en este real decreto (establecimiento del Estado de Alarma) tendrán carácter de agentes de la autoridad[2].

MEDIDAS LABORALES Y DE CONCILIACIÓN

El Ministerio de Defensa ha adoptado una serie de medidas tanto para evitar el contagio como para facilitar la conciliación familiar debido al cierre de los centros educativos así como de centros de atención a mayores. Varias resoluciones establecen dichas medidas.

Centros docentes (pg. 6333) Jornada Laboral (pg. 6374):

https://publicaciones.defensa.gob.es/media/downloadable/files/links/b/o/bod_20200311_49-al_2.pdf

Se permite una cierta flexibilidad a los jefes de unidad para la aplicación de estas medidas que en todo caso  han de respetar en los términos establecidos.

[1] Real Decreto Estado de Alarma:

https://www.boe.es/boe/dias/2020/03/14/pdfs/BOE-A-2020-3692.pdf

[2] Real Decreto Normas de Seguridad en Fuerzas Armadas (agentes de autoridad):

https://www.boe.es/boe/dias/2010/03/15/pdfs/BOE-A-2010-4219.pdf

Cuando se hace referencia a “la consideración de deber inexcusable”, es en relación a lo establecido en la Orden DEF/253/2015, de 9 de febrero,  por la que se regula el régimen de vacaciones, permisos, reducciones de jornada y licencias de los miembros de las Fuerzas Armadas[1] que establece:

Artículo 6. Permisos.

El permiso es el período de tiempo por el que se autoriza al militar para ausentarse temporalmente del destino por alguno de los motivos siguientes:

  1. g) Cumplimiento de un deber inexcusable. Al militar se le podrán conceder permisos por el tiempo indispensable para el cumplimiento de un deber inexcusable de carácter público o personal y los relacionados con la conciliación de la vida familiar y profesional. A los efectos de lo dispuesto en este apartado, se entenderá por «deber inexcusable» la obligación que incumbe a una persona cuyo incumplimiento le genera una responsabilidad de índole civil, penal o administrativa.

A TENER EN CUENTA

  • Los permisos se han de solicitar mediante el procedimiento habitual. Los acogidos a “deber inexcusable” conllevará la aportación de la documentación pertinente.
  • Los casos que no estén comprendidos entre las normas establecidas y la situación familiar, se instanciarán (si no han sido resueltos por la autoridad).
  • Atender a las distintas directivas de los cuarteles generales de cada ejército.
  • A los efectos de procedimientos administrativos y procesales, TODOS LOS PLAZOS ESTÁN SUSPENDIDOS.
  • Las medidas adoptadas de conciliación, sujetas a las necesidades del servicio, sólo pueden ser revocadas MEDIANTE RESOLUCIÓN JUSTIFICADA, MOTIVADA INDIVIDUALIZADA Y COMUNICADA AL MILITAR AFECTADO. Dicha resolución será susceptible de recurso administrativo.
  • Se debe entender POR “DEBER INEXCUSABLE” AQUELLA OBLIGACIÓN QUE INCUMBE A UNA PERSONA CUYO INCUMPLIMIENTO GENERARÍA UNA RESPONSABILIDAD DE ÍNDOLE CIVIL, PENAL O ADMINISTRATIVA.
  • Es importante que prime el sentido común y nosotros mismos hagamos conjugar los derechos con los deberes facilitando la toma de decisiones.

Son Muchas las circunstancias en las que la aplicación de esta normativa puede suponer un cierto  conflicto entre los deberes y obligaciones que establecen y puedan darse situaciones que no respondan a la conciliación entre necesidades laborales y necesidades familiares o personales. Y es por ello que ante esta situación sobrevenida y extraordinaria tiene que imperar el entendimiento, la solidaridad y la responsabilidad.

Para aquellas situaciones en las que exista una necesidad imperiosa que no pueda ser atendida o resuelta por la aplicación de la normativa o por la interpretación de la misma, es necesario ponerse en contacto con la asociación  (aume@aume.org) para que podamos orientarte o darte solución a través de los servicios jurídicos de la asociación.

[1] https://www.boe.es/buscar/pdf/2015/BOE-A-2015-1620-consolidado.pdf