La Razón, 17 de febrero de 2010, D. Mazón.-El Tribunal Supremo ha admitido a trámite el primer recurso interpuesto contra el desarrollo y los efectos que la Ley de la Carrera Militar está produciendo. En concreto, el recurso contencioso-administrativo interpuesto por la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) se dirige contra el Reglamento de ingreso y promoción y de ordenación de la enseñanza de formación en las Fuerzas Armadas, que fue aprobado por el Gobierno el pasado 15 de enero.
La Asociación enmarca esta impugnación en la lucha por «los derechos y legítimas expectativas de miles de miembros de las Fuerzas Armadas que se están viendo afectados, negativamente, como consecuencia de la aplicación y desarrollo de la Ley de la Carrera Militar».
El recurso señala que el Reglamento aprobado por el Ejecutivo no establece medidas para facilitar el ingreso de los suboficiales y militares de tropa y marinería a las titulaciones requeridas para el ingreso en las escalas de oficiales, y no establece promoción o acceso directo para estos dos colectivos para acceder a los cuerpos comunes, al de Intendencia o al de Ingenieros. También subraya que el reglamento no establece porcentajes mínimos de reserva de plazas para promoción interna, al tiempo que limita la posibilidad de promocionar a tres convocatorias. Junto a esto subrayan otros tres aspectos del reglamento que en su opinión contravienen lo recomendable para un promoción militar en condiciones.
La AUME señala asimismo que el recurso se ha visto complementado por la aparición de un informe del mes pasado elaborado por el Centro de Investigación Operativa de la Defensa, que establecía una serie de conclusiones muy críticas con los procesos de evaluación del personal militar. Entre otras cosas, el informe recalca que el proceso de elección y clasificación adoptado por el Ministerio de Defensa es «irracional», «arbitrario e ineficaz», «difícilmente gestionable», «incierto», «innecesario» y «antieconómico». El Centro de Investigación señala que «en determinadas circunstancias» el sistema propuesto por Defensa «proporciona resultados anómalos incompatibles con criterios objetivos de elección». Además, indica que «no sólo no garantiza la elección de los más cualificados para el ascenso ni de los más idóneos, sino que propicia precisamente lo contrario».