www.larazon.es, 29 de junio de 2005
Madrid- El PP acusa a Bono de romper el «pacto entre caballeros» de la Ley de Defensa
Todos para uno y uno contra todos. La votación del dictamen de la futura Ley de Defensa Nacional, elaborado por la correspondiente comisión del Congreso, siguió ayer el esquema ya habitual en esta recta final del curso parlamentario.
A base de incluir algunas enmiendas y «transaccionar» la redacción de párrafos sueltos en varios artículos de la norma, el PSOE consiguió el respaldo de ERC, CiU, IU y CC –el PNV se abstuvo– para aprobar un texto que definirá la actividad de las Fuerzas Armadas y que contó con el voto en contra del PP.
No fue una sorpresa. El acuerdo que habían alcanzado los dos grupos mayoritarios para sacar adelante la nueva ley saltó por los aires la semana pasada por culpa, al parecer, de una «y»… y sobre todo de la guerra de Iraq. La polémica conjunción protagonizó buena parte de las casi tres horas de debate y provocó un agrio enfrentamiento entre sus señorías, en el que el PP acusó al ministro del ramo, José Bono, de romper «un pacto entre caballeros».
El popular Manuel Atencia se encargó de justificar el rechazo de su grupo a una norma «anticuada, sin coherencia interna y realizada con un oportunismo político demasiado evidente». De hecho, el PP había presentado una enmienda a la totalidad, pero la retiró tras negociar algunos cambios con Bono.
«Algunos no son de fiar». Según Atencia, el ministro se comprometió a eliminar el título cuarto –relativo a las reglas de comportamiento de los militares– y a cambiar la redacción del polémico artículo 18 para que las intervenciones militares en el exterior sólo tuvieran que estar «amparadas o conformes» con las resoluciones de la ONU. Sin embargo, el texto que llegó ayer al Congreso incluye el título cuarto –aunque con tres artículos menos– y señala expresamente que estas misiones deben ser «autorizadas» en resoluciones del Consejo de Seguridad. Al final, la famosa «y» no aparece por ninguna parte, pero eso no fue obstáculo para que Atencia afirmara que «algunos no son de fiar y no tienen palabra. Bono y el PSOE han incumplido el acuerdo». Los populares se preguntaron «si alguien desde el Gobierno o desde otros grupos ha impuesto el cambio», denunciaron la «intoxicación rubalcabesca» –por el portavoz del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba– en este asunto y subrayaron que todas las intervenciones militares de los últimos 15 años «han sido legítimas, también la de Iraq».
Como no podía ser de otra manera, el PSOE presentó una versión radicalmente opuesta de lo ocurrido. El socialista Jesús Cuadrado desmintió «al cien por cien» el supuesto pacto entre Bono y el PP, al que acusó de inventarse «algo muy grave». «Con ninguna conjunción justificarán una intervención ilegal en Iraq», espetó a los populares.
A esas alturas la «temperatura» de la sala ya había subido varios grados. Tanto que el presidente de la comisión, Joaquín Leguina, alzó la voz entre los murmullos y las acusaciones mutuas para recordar a los diputados que «aquí no vamos a finiquitar el asunto, sólo tenemos que votar las enmiendas». Al final, el texto pasó el trámite con una novedad de última hora. El Gobierno tendrá que elaborar en tres meses una ley sobre derechos y deberes de los militares, que incluirá la creación de un observatorio de la vida militar.