
La amenaza ya no es clásica, el enemigo no es visible, la era de los bloques geoestratégicos da paso a una amenaza asimétrica, auténtico quebradero de cabeza de analistas y estrategas.
Finalmente, con la confirmación de la existencia de una nueva amenaza global, puesta en evidencia con los atentados de Madrid, la UE se ha visto abocada a la creación de una estrategia europea de seguridad para hacer frente al terrorismo internacional, la proliferación de armas de destrucción masiva, los conflictos regionales, los Estados fallidos (rogue states) y el crimen organizado. Frente a ello, la UE considera que la fuerza militar no es suficiente, ni siquiera adecuada a veces, y es necesario combinar los aspectos políticos y económicos, civiles y militares, para una lucha eficaz. Es aquí donde toma impulso la cooperación en materia de justicia y de interior, el llamado tercer pilar.
La política europea de seguridad reposa ahora sobre tres bases –extender la zona de seguridad alrededor de Europa, reforzar el orden internacional y hacer frente a dichas amenazas- y dos nociones clave, a saber, el compromiso preventivo y el multilateralismo efectivo, en respeto al marco de las relaciones internacionales derivadas de la Carta de las Naciones Unidas, desmarcándose así del unilateralismo norteamericano de la administración Bush.
LAS ESTRUCTURAS MILITARES.
Para conseguir una capacidad de respuesta adecuada a las amenazas citadas es necesario contar con unas estructuras y unas capacidades. La estructura la componen el Comité Militar y el Estado Mayor, correspondiendo a los Estados miembros (EMs) la puesta a disposición de las capacidades. El Comité Militar (CMUE), integrado por los Jefes de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) de los EMs, normalmente celebra sus reuniones semanales por medio de sus representantes militares (MILREPs) en Bruselas. El CMUE emite dictámenes militares y formula recomendaciones sobre todos los asuntos militares en el ámbito de la UE destinadas a su órgano superior, el Comité Político y de Seguridad (COPS), al tiempo que dicta directivas y encarga trabajos al Estado Mayor.
Por otra parte, el Estado Mayor (EMUE) -homólogo del IMS en la OTAN-, bajo la dirección del CMUE, asesora directamente al Secretario General/Alto Representante (SG/AR) de la UE para la PESC y tiene como misiones las de asegurar la alerta rápida, la evaluación de las situaciones y la planificación estratégica para las misiones Petersberg, incluyendo la identificación de las fuerzas europeas nacionales y multinacionales (con o sin la colaboración de la OTAN) y la realización de las políticas y decisiones adoptadas conforme a las directivas emanadas del CMUE, especialmente en caso de situaciones de crisis (recabar información, elaborar opciones militares, planificar fuerzas, etc.) .
En su organización, el EMUE se configura como una dirección general más del Secretariado General del Consejo de la UE, su estructura interna es la habitual de un Estado Mayor y está integrada por una plantilla de expertos militares destacados por los Estados miembros. A estos expertos, generales, oficiales y suboficiales, se les exige el conocimiento satisfactorio del inglés y el francés, lenguas de trabajo de la Secretaría General del Consejo, además de buenos conocimientos de la utilización de las tecnologías de la información. Los expertos procedentes de Estados miembros cuya lengua materna no es inglés ni francés tienen, en consecuencia, que superar dificultades añadidas a su trabajo diario, sobre todo cuando se trata de expresar correctamente las ideas.
En el EMUE, salvo escasas excepciones, no hay personal disponible para llevar a cabo tareas auxiliares por lo que cada experto debe cubrir todas las fases de la producción de un documento, de ahí que se exijan conocimientos avanzados en el manejo de herramientas informáticas, lenguas, Internet, etc.
Consecuencia de las desavenencias políticas derivadas de la intervención norteamericana en Irak, el Consejo Europeo de diciembre de 2003, a propuesta de Francia, Alemania y Reino Unido, aprobó la creación de una célula de planeamiento en el seno del SHAPE con el fin de mejorar la preparación de operaciones de la UE que tengan que recurrir a medios OTAN, en virtud de los acuerdos llamados "Berlín Plus".
Simultáneamente, se ha constituido, dependiente del EMUE, una célula cívico-militar para la evaluación de las situaciones y el planeamiento estratégico. No obstante, la principal opción para la conducción de las operaciones militares autónomas de la UE seguirán siendo los estados mayores nacionales, que podrían ser "multinacionalizados" para este fin.
Cabe mencionar, además, otros organismos como el Instituto de Estudios de Seguridad (París) y el Centro de Satélites (Torrejón).