
El modelo de Régimen Disciplinario que AUME propugna debe tener como objeto garantizar el cumplimiento de la misión encomendada a las Fuerzas Armadas en la Constitución y en las Leyes Orgánicas que la desarrollan,no puede ser por lo tanto garantizar la observancia de las reglas de comportamiento tales como la disciplina, la jerarquía y la unidad, pues ellas son funciones profesionales instrumentales que pueden actuar como medio pero no como fin en si mismas.