Un reciente estudio elaborado por el Comité sobre Mujeres en la OTAN (Committee on Women) analiza la participación de las mujeres en las diferentes fuerzas armadas de los países miembros del que se desprenden datos significativos
A la cabeza de la participación están dos países del Este de reciente incorporación, como son Letonia (18,2%) y Hungría (17,6%), seguidos muy de cerca por España (13,5%), Francia (13,3%) y Lituania (12,5%). A la cola de participación femenina figuran Polonia (0,5%), Italia (1,6%) y Turquía (3,1%).
Nuestros aliados de ultramar registran un porcentaje del 12,8% para Canadá y de un 10,5% para los EE.UU., respectivamente.
Si consideramos la fecha de admisión legal, es destacable el alto porcentaje de participación de la mujer en Hungría (1996), en Letonia (1991) y en España (1988), conseguido en muy poco tiempo, frente a países en los que se admitió a las mujeres desde hace más de medio siglo, como los EE.UU. (1948) y Canadá (1951).
Quizás el dato más llamativo lo ofrece Italia donde, a pesar de la reciente incorporación de la mujer a la milicia, es muy difícil ver un uniforme femenino (1,56% de participación), máxime tratándose de un país miembro de una Unión Europea que protege y favorece la igualdad de sexos en todos los ámbitos.
En lo que respecta a la participación femenina en misiones internacionales (2005-2006), los porcentajes bajan considerablemente en casi todos los países OTAN que participan en ellas, salvo en el caso de nuestros colegas norteamericanos que mantienen un porcentaje similar tanto dentro como fuera de sus fronteras y la excepción notable de Bélgica que, teniendo un porcentaje femenino de 8,3%, en sus fuerzas expatriadas llega hasta un 20%.