actualidad.terra.es,15 de septiembre de 2005
El Pleno del Congreso aprobó hoy el proyecto de Ley Orgánica de la Defensa Nacional con los votos en contra del PP y la abstención de BNG, PNV, EA y NB, con lo que esta norma supera su primer trámite parlamentario y pasa ahora al Senado.
Por mayoría, con 183 votos a favor (PSOE, ERC, IU-ICV, CC y CiU), 135 en contra y 11 abstenciones, el Pleno dio luz verde a esta ley, que, según explicó el ministro de Defensa, José Bono, ‘tiene en cuenta’ pero ‘no da cobertura, ni justifica’ los errores cometidos en el pasado, en referencia a la participación española en la guerra de Irak.
Durante el debate, que duró más de dos horas, el PP denunció que esta ley rompe el consenso en materia de defensa de los últimos 25 años, anunció que la reformará cuando gobierne y mantuvo que todas las misiones en el exterior, incluida la de Irak, fueron ‘legítimas y legales’.
Bono resaltó que la futura ley establecerá que las misiones militares en el exterior contarán con la autorización previa, mediante votación, del Congreso de los Diputados.
De esta forma, agregó, el Parlamento ‘nunca será testigo mudo’ del envío de tropas al exterior, que estará sujeto a una resolución de la ONU, fruto de un acuerdo de la UE o una decisión tomada por unanimidad en la OTAN.
Por otra parte, destacó que la ley recoge el apoyo de las Fuerzas Armadas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra el terrorismo y aborda la reorganización de los Ejércitos.
Recordó el pacto logrado ayer en torno a la ley por todos los grupos, salvo el PP, formación a la que instó a sumarse durante el trámite parlamentario.
Sin embargo, el portavoz del PP, Fernando López Amor, acusó al Gobierno y a Bono de romper el consenso en materia de seguridad y defensa vigente desde 1978 y reiteró que todas las misiones en el exterior, incluida la de Irak, fueron ‘legítimas y legales’.
Tras avanzar que el PP hará otra ley cuando gobierne, calificó la ley de ‘mala’ y criticó la ‘mucha prisa’ en su tramitación por parte del Gobierno y sus socios políticos.
En este sentido, subrayó que se ha pactado con partidos independentistas, y esto es ‘una perversión de carácter político’.
El portavoz del PSOE, Jesús Cuadrado, indicó que el rechazo del PP se justifica en el recuerdo de la guerra de Irak y en su subordinación ‘al de las FAES’, en alusión al ex jefe del Gobierno José María Aznar.
‘Cada vez que piensan en la guerra de Irak, están más solos’, dijo el diputado socialista, quien recomendó al PP: ‘Salgan de esa situación en la que están, den un paso, atrévanse, desenréndese y rompan de una vez con ese señor que está en la FAES, les vendrá bien’.
También criticó al PP por pretender ser ‘más patriota’ que nadie ‘golpeando con la bandera de España’ a partidos nacionalistas como ERC y por comparar a los militares con las ‘hermanitas de la caridad’.
El portavoz de ERC, Joan Puig, justificó por qué un partido independentista como el suyo apoyaba una ley que defiende la integridad del Estado.
Reformar esta ley, en su opinión, contribuye a ‘mejorar’ la actual situación y está en la línea del objetivo de ERC de ‘tener voz en el contexto de las naciones europeas’.
Puig criticó algunos aspectos de la norma, como la referencia al desarrollo de la cultura de la Defensa y la identificación de la sociedad con su historia, lo que, a su juicio, es ‘contradictorio’ si se piensa en los golpes de Estado de Francisco Franco y del 23-F.
Bono le respondió que ‘no todos los militares son acomodables, ni siquiera en la Historia, a los ejemplos que ha citado’.
IU-ICV votó a favor porque la ley sitúa a España ‘en la vanguardia del control democrático’ de las misiones del Ejército amparadas por la legalidad internacional, según explicó su portavoz, Gaspar Llamazares.
Llamazares, quien consideró que sería un ‘error’ pensar que esta normativa pretende ‘rectificar el pasado’, lamentó que la ley no profundice en ‘un concepto más integral de la Defensa’ ni en el régimen de las bases militares como la de Rota.
El portavoz de CiU, Josep Maldonado, calificó de ‘buena’ la ley, aunque matizó que ‘no es perfecta’, y para mejorarla, propuso derogar la justicia militar -‘en este Estado no tiene que haber dos justicias’, dijo- y permitir a los militares que se puedan sindicar.
El portavoz del PNV, Iñaki Txueka, elogió el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y los grupos, aunque se inclinó por la abstención al observar algunos desajustes entre la ley y el espíritu de la Constitución.
CC, que retiró casi todas sus enmiendas, respaldó la ley para ‘hacer un servicio a la Constitución, a la democracia, al Parlamento y a las FAS’ y de paso, hizo un llamamiento al consenso al tratarse de un ‘asunto de Estado’.
Los representantes del BNG, EA y Nafarroa Bai (NB), todos ellos del grupo Mixto, optaron por la abstención, aunque valoraron algunas de las medidas incorporadas a la ley.
El portavoz del BNG, Francisco Rodríguez, se mostró satisfecho con que se introduzcan mayores ‘garantías’ y ‘racionalidad a los valores’ que deben regir las FAS, aunque puso algunas objeciones, como el excesivo vínculo de España a la OTAN.
También apreció los ‘avances’ logrados en la tramitación de la ley la diputada de EA, Begoña Lasagabaster, si bien opinó que queda pendiente definir mejor el papel de las FAS y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), desmilitarizar la Guardia Civil y reformar la Ley de Secretos Oficiales.
La diputada de NB, Uxue Barkos, siguió manteniendo que el Parlamento, ‘por coherencia’, también sea el encargado de autorizar aquellas misiones del Ejército que se lleven a cabo ‘en el interior’ del territorio español.