Tiempo. Javier Otero. 16 de marzo de 2007
Militares y guardias civiles muestran malestar por sus sueldos. Las asociaciones representativas, la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) para los primeros, y la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) para los miembros de la Benemérita, mantienen una disputa salarial con el Gobierno paralela a sus reivindicaciones para modernizar sus derechos y deberes y su carrera profesional. La principal queja se centra en el reparto de complementos salariales, que benefician sobre todo a las graduaciones más altas. A esto se suma la eterna batalla para homogeneizar las retribuciones entre los diferentes cuerpos de seguridad y los militares.
Los últimos intentos de reducir las distancias entre, por ejemplo, los sueldos de la Policía Nacional con los de mossos y ertzainas quedan parcialmente neutralizados con las últimas subidas pactadas por los cuerpos autonómicos. Así, el último acuerdo salarial en la Ertzaintza, que se aplica en 2007, supone, además de la subida general de la mesa de la función pública, una mejora adicional de unos 120 euros lineales al mes.
Con los guardias civiles manifestándose de uniforme en la Plaza Mayor de Madrid y la campaña entre los militares para recurrir la subida de sus sueldos, el Gobierno ha respondido con graves advertencias y con expedientes disciplinarios a 20 miembros de la AUGC y el arresto del presidente de AUME.
Productividad.
Las diferencias salariales entre Policía Nacional y Guardia Civil se concentran sobre todo en la forma de retribuir la productividad. Mientras que en la Policía su distribución se negocia con los sindicatos, en la Guardia Civil se quejan de que el reparto que realizan los mandos favorece más a los generales que a los agentes de a pie.
La comparación de las retribuciones siempre es dificil. Depende de muchos conceptos, como los trienios, que no se pagan igual en todos los cuerpos, pero también influyen otros aspectos difícilmente mensurables, como las viviendas de las que disponen los guardias civiles.
Pero los sindicatos, sean del cuerpo que sea, creen que todos deberían cobrar lo mismo si realizan las mismas funciones. En el Sindicato Unificado de Policía (SUP) defienden, para acabar con el agravio pennanente, una ley orgánica de armonización de retribuciones.
En el caso de los militares. el malestar se ha producido cuando el reparto de la subida de sueldo que defendió el entonces ministro José Bono no ha contentando a los de más baja graduación. La subida Bono se concretó en un cambio del modelo retributivo con un complemento específico que, a diferencia de otros que suelen estar ligados a la graduación, debe estar vinculado a las caracteristicas específicas del trabajo. por ejemplo una peligrosidad mayor para los militares relacionados con la guerra química.
El llamado técnicamente"componente singular del complemento específico"no es transparente, según Mariano Casado, secretario general de la AUME. Los militares descontentos con la nómina no pueden consultar con qué criterio se ha pagado este complemento, que consta de 35 tramos que van desde los 25 a los 1.395 euros mensuales. Sólo han constatado que "vuelven a cobrar más los de mayor rango", según Casado.
Esta asociación considera que las reglas para el reparto de este complemento deberían ser públicas, aunque el Ministerio de Defensa se ampara en que la relación de puestos de los militares es una información que no debe hacerse pública por razones de seguridad. Después de que este departamento facilitara que los militares impugnaran la nueva confección de sus nóminas en el caso de que hubiera errores materiales, Mariano Casado se pregunta" ¿cómo lo vamos a saber si no conocemos las reglas?".
Recursos.
AUME presentará recursos administrativos ante el Ministerio de Defensa y, si no consigue resultados. recurrirá a la vía contencioso-administrativa porque sostiene que el reparto no se adecúa a lo que dispone el Real Decreto que lo regula. AUME ha organizado una campaña de envío masivo de instancias de reclamación ante el Ministerio para que les envíe el instrumento de valoración con el que han aplicado la subida, para forzar una resolución judicial.
Aunque el Ministerio de Defensa ha puesto en funcionamiento un teléfono y un correo electrónico de información para aclarar las dudas sobre el sistema de retribuciones,AUME se queja de que en esos teléfonos sólo comprueban si se ha producido un error en la confección de la nómina, pero no de los criterios en los que se ha basado el reparto del complemento específico. Por su parte, la AUGC persigue una equiparación con lo que cobran otros cuerpos, y critica que el reparto del complemento de productividad sea, en parte, a dedo.
Para algunos oficiales, ésta les supone más de 600 euros al mes. A pesar de que su principal reivindicación no es ahora la salarial, la batalla por la equiparación de retribuciones se mantiene. Beneficios y disciplina. Un estudio sobre los sueldos realizado por esta asociación analiza que los complementos singular y de productividad son, en general, inferiores a los de la Policía en la escala básica y superiores entre los mandos.
En el caso de la productividad, los miembros de la Policía pueden cobrar por este concepto el doble que sus colegas de la Guardia Civil. Esta situación es considerada por la AUGC "una discriminación a los guardias civiles", que se une a que estos agentes realizan unas 160 horas de jornada mensual, frente a las 144 de la Policía. Estos conflictos han provocado el malestar de la cúpula militar y de la Guardia Civil.
Los sindicatos interpretan que el arresto de Jorge Bravo, presidente de AUME, coincidiendo con la polvareda que levantó la manifestación de guardias civiles de uniforme de Madrid en enero, se produjo debido a las presiones sobre el Gobierno de la cúpula militar, que no gusta de cambios en el poder que le da el régimen disciplinario, ni tampoco en el reparto de las retribuciones, donde salen beneficiados. .