LaRazón,25 de septiembre de 2006
Madrid- El pasado mes de abril, el Gobierno aprobó un Real Decreto por el que establecía la nueva estructura orgánica y y el despliegue de la Fuerza de los tres ejércitos y la Unidad Militar de Emergencia. Esta reestructuración supone la desaparición de algunas unidades y la reubicación de otras.
Por este motivo, las variaciones sobre la actual estructura de las Fuerzas Armadas aprobadas por el Ejecutivo conllevarán un importante movimiento de efectivos de un destino a otro. Tal es así que unos 16.000 militares del Ejército de Tierra se verán afectados por la reestructuración, tal y como figura en la respuesta a una pregunta parlamentaria escrita del Partido Popular al Gobierno. Esta cantidad supone un importante porcentaje, dado que en la actualidad, Tierra tiene aproximadamente unos 51.000 efectivos.
Ese número de «movilizados» es la estimación que hace el Ministerio de Defensa, aunque en la respuesta parlamentaria se especifica que «en su mayor parte se trata de cambios de unidad dentro del mismo regimiento o guarnición». De hecho, en el texto remitido a las Cortes especifica que «la disolución de unidades supondrá redistribuir las plantillas dentro del mismo regimiento».
El plan de transformación del Ejército, asegura la respuesta del Gobierno, «contempla mantener a las unidades terrestres dentro de los estándares de cobertura OTAN (más del 90 por ciento) tanto de personal como de material». Con este planteamiento, justifica, «ha sido necesario reducir el número de unidades».
Artificieros en Afganistán
Por otro lado, los militares españoles destinados en Afganistán siguen desarrollando una actividad intensa y palpando el peligro constantemente. El domingo, efectivos del contingente español tuvieron que desactivar un artefacto explosivo colocado en el aeródromo de Qala- i- Now (Afganistán), según informó ayer a Efe un portavoz del Ministerio de Defensa. El artefacto era «rudimentario» y «nunca hubiera explotado» porque contenía dos granadas de mano con cables eléctricos y una batería que no estaba conectada a los cables, según la mismas fuentes.
Los expertos en desactivación de explosivos lograron neutralizar el artefacto tras ser avisados por la policía afgana de la existencia de una bolsa sospechosa en las inmediaciones de la pista del aeródromo de Qala- i- Now, localidad al oeste del país en la que las tropas españolas tienen establecido un Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT).
Tras ese aviso, que se produjo por la mañana, un equipo de desactivación de explosivos comprobó que la bolsa sospechosa contenía un artefacto rudimentario, que nunca hubiera explotado al faltarle los cebos y el sistema de activación. En el mismo se encontraron dos granadas de mano, cables eléctricos y una batería, que no estaba conectada a dichos cables, según el portavoz de Defensa.
Respecto a otra de las misiones españolas la de Líbano, el cuartel general de la brigada española que se desplegará a finales de octubre estará instalado finalmente en un terreno de la localidad de Blat, a tres kilómetros de Marjayun, cabeza del distrito. Según confirmó a Efe el alcalde de Blat, Yamil Ramadán, el terreno tiene cien hectáreas y está cerca del cuartel general del batallón indio en el sur del Líbano. Según pudo comprobar Efe, un equipo de zapadores franceses especializados en detección y desactivación de explosivos examinaba ayer el terreno en busca especialmente de bombas de racimo sin explotar.
Precisamente sobre esta misión serán informados los miembros de las comisiones de Defensa del Congreso y el Senado, en una reunión que presidirá el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, y en la que el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz Roldán, dará todos los detalles a los parlamentarios.