
16 de noviembre de 2007 PALOMA CERVILLA. MADRID.
Será un hito histórico y la prueba real del malestar que el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ha creado entre las Fuerzas Armadas por sus incumplimientos electorales (la Ley de Derechos y Libertades) y con decisiones polémicas (el nuevo régimen salarial y la reciente organización de los Ejércitos) lo que ha desembocado en lo que nunca se había producido en España: que los militares salgan a la calle para que su protesta sea pública y patente.
La cita será el próximo día 24 frente al Ministerio de Defensa. Esta es la fecha fijada por la Asociación Unificada de Militares Españoles (Aume) para llevar a cabo una concentración contra el arresto de su presidente, Jorge Bravo, privado de libertad por participar en la manifestación de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, celebrada en enero y en la que también se expedientaron a veintiún miembros del Instituto Armado.
«Engañados»
Pero este es sólo el motivo que ha abierto la espita de un profundo malestar. La concentración tendrá un «alto valor simbólico» porque, a juicio de este colectivo de militares, el arresto de Jorge Bravo no es más que la expresión máxima del intento de cercenar la libertad de expresión de un colectivo, que se siente «engañado» por las promesas de los socialistas. Quieren agradecerle a su presidente, arrestado por segunda vez en lo que va de año, su «sacrificio por anteponer los valores y principios a su libertad», según lo manifestado por el secretario general de esta asociación militar, Mariano Casado.
Los militares no estarán solos en esta concentración, ya que otros colectivos, como la Asociación Unificada de la Guardia Civil y sindicatos policiales como el Sindicato Unificado de la Policía, han garantizado su apoyo a la concentración, en la que los asistentes irán de paisano «porque se quiere ser respetuoso con la normativa vigente», y en la que se leerá un comunicado.
Desde la asociación que agrupa a los guardias civiles, su secretario general, Joan Miguel Perpiyà, justificó su presencia en que Jorge Bravo «ha sufrido represalias y persecución por defender un modelo de Ejército respetuoso» y acusó al PSOE «de haber hechos cosas muy mal, como el incumplimiento sistemático de su programa electoral, en lo que se refiere a la Ley de Derechos y Deberes. Con la política de represión no se llega a ningún sitio».
Para el secretario general del Sindicato Unificado de la Policía, José Manuel Sánchez, estarán en la concentración porque lo único que se pide es que «dentro de esta profesión tan digna haya cauces para explicar sus problemas. Sólo plantean una adaptación militar a los nuevos tiempos, lo mismo que hay en los otros ejércitos europeos». En este sentido, acusa al PSOE de «haber generado expectativas y después no dar ningún paso hacia adelante».
Autorización
Aunque la convocatoria está en marcha y ya se han activado todos los mecanismos para intentar que sea un éxito, la Delegación del Gobierno todavía no la ha autorizado. La petición se remitió el pasado 13 de noviembre y no ha habido contestación. Sólo se han interesado por el lema de la misma: «Jorge Bravo: Gracias».
A esta situación se llega después de que el Gobierno socialista diera la espalda al mandato del Parlamento para que, en cumplimiento de la disposición adicional III de la Ley Orgánica de la Defensa Nacional, aprobada en noviembre de 2005, elaborara el proyecto regulador de la ley de derechos y deberes militares. Igualmente, el PSOE ha incumplido su programa electoral en el que se comprometía a la aprobación de esta normativa.
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