
DESDE AUME QUEREMOS ENVIAR NUESTRAS MAS SINCERAS CONDOLENCIAS A LOS FAMILIARES DE NUESTROS COMPAÑEROS FALLECIDOS D.EUSEBIO VILLATORO COSTA, D.LUIS FERNANDO TORIJA SAGOSPE, D.MANUEL DORMIDO GARROSA, Y D.FRANCISCO FORNE CALDERON.
Lavanguardia.com.,(Agencias).17 abril de 2010- Cuatro militares españoles han fallecido en Haití al estrellarse el helicóptero militar en el que viajaban. El aparato, un Augusta Bell 212 del contingente del busque Castilla, colisionó sobre las 10.30 de ayer (17.30, hora peninsular) en la ladera de un monte de Ford Verrettes, en el sureste del país caribeño, cuando regresaba desde República Dominicana de recoger un envío logístico procedente de España
Según el Ministerio de Defensa español, los fallecidos son un comandante de Intendencia, un teniente y un cabo mayor de Marina y un alférez de navío. Se trata de Luis Fernando Torija Sagospe, comandante del Cuerpo de Intendencia; Francisco Forne Calderón, teniente de Infantería de Marina; Manuel Dormido Garrosa, alférez de navío; y Eusebio Villatoro Costa, cabo mayor de Infantería de Marina. El comandante Torija Sagospe, de 44 años y natural de Madrid. Está casado y tiene dos hijos, según informó el Ministerio de Defensa en un comunicado. El teniente Forne Calderón, de 37 años y natural de Barcelona, está casado y con tres hijos, mientras que el alférez Dormido Garrosa, de 35 años y natural de Valencia, deja mujer y un hijo. Por último, el cabo mayor Villatoro Costa, de 41 años, natural de Cádiz, también estaba casado, aunque no tenía hijos.
Efectivos del Ejército de Estados Unidos han localizado ya los cuerpos sin vida de los cuatro militares. España ha desplazado hasta allí un equipo médico y personal de Infantería marina, a la espera de que puedan ser trasladados al Castilla. La ministra de Defensa, Carme Chacón, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general José Julio Rodríguez, viajarán hoy para conocer "de primera mano" los detalles del accidente. Chacón partirá a Haití a primera hora de la tarde para agilizar los trámites de repatriación de los cadáveres.
El lugar donde se ha producido el accidente, al sur de la localidad fronteriza de Jimaní (República Dominicana), es un área muy montañosa, sin prácticamente vegetación, y de difícil acceso. Esa misma zona fue escenario de un terrible accidente el pasado 10 de noviembre que causó la muerte de 11 efectivos de la Minustah, seis uruguayos y cinco jordanos.
Quien dio la voz de alarma fue un helicóptero chileno de la Misión de la ONU en Haití (Minustah) tras localizar el lugar del siniestro, pero no a los ocupantes del aparato español. Este helicóptero no pudo aterrizar en el lugar del accidente, pero sí informó inmediatamente a la Minustah de su ubicación.
El buque de asalto anfibio Castilla zarpó el 22 de enero de la base naval de Rota, en Cádiz y a petición de Naciones Unidas desarrolla su misión en Petit Goave – a 70 kilómetros de Puerto Príncipe -, una de las ciudades que más sufrió los efectos de la tragedia. Se prevé que la misión regrese a la base el próximo 20 de mayo
El contingente está compuesto por 423 efectivos, según los datos de la web de Defensa, entre los que hay 165 infantes de marina. En el buque va también una unidad aérea compuesta por un helicóptero Sikorsky SH-3D y tres Augusta Bell AB-212 de la flotilla de aeronaves de la Armada con sede en Rota.
Por su parte, la unidad de sanidad embarcada está organizada en tres equipos que trabajan coordinados: un equipo quirúrgico (traumatología y cirugía general) con una célula de cuidados intensivos; un equipo de asistencia para atención hospitalaria que incluye atención ginecológica, atención ambulatoria a la población civil y asistencia pediátrica; y un equipo de apoyo que integra diferentes especialidades sanitarias, con medicina preventiva, farmacéutico, psicólogo, odontólogo y veterinario.
Los militares españoles están llevando a cabo desde el pasado 4 de febrero labores de reconstrucción y ayuda, sobre todo sanitarias y de distribución y producción de agua potable, así como trabajos de desescombro en las calles.
La agrupación táctica española de 450 efectivos desplegada en Haití a través del buque ‘Castilla’ y bajo la coordinación del capitán de navío Francisco Pañuelas, comandante de este buque y jefe de la ‘Operación Hispaniola’, tiene previsto permanecer en aquel país hasta el 4 de mayo, si bien este plazo podría ser prorrogado si las circunstancias lo hicieran necesario.
Con la muerte de estos cuatro soldados son ya 160 los efectivos fallecidos en misiones en el extranjero desde 1987. El último de ellos ocurrió en junio de 2008, cuando cuatro militares españoles y alemanes fallecieron al estrellarse el helicóptero del Ejército de Tierra español que tripulaban al mediodía a unos 20 kilómetros al norte de la localidad de Travnic, en la zona central de Bosnia Herzegovina.
La mayor tragedia de las Fuerzas Armadas se produjo en el marco de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) el 26 de mayo de 2003, cuando un avión Yak-42D se estrelló en Trebisonda (Turquía) y dejó sin vida a 62 militares españoles que regresaban del país asiático. También en 2003 se produjo otro importante accidente en Herat (Afganistán), en el que perdieron la vida 17 militares.