No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquéllos que son demasiado cobardes para manifestarla (Napoleón)
DIARIO EL MUNDO
FERNANDO LAZARO
El presidente de AUME denuncia «falta de democracia» en el Ejército.
MADRID.- La Asociación Unificada de Militares Españoles se presentó ayer en Madrid, apadrinada por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que aglutina a más de 26.000 agentes de la Benemérita.
Esta nueva asociación de militares, registrada hace apenas dos meses, ya cuenta con más de 450 afiliados de los tres ejércitos y de prácticamente todas las escalas, tal y como explicó ayer su presidente, el suboficial Jorge Bravo, en una rueda de prensa.Es la primera asociación militar con una junta directiva compuesta por militares en activo. Entre sus asociados hay incluso coroneles.
Uno de los objetivos prioritarios de AUME es convertirse en «interlocutor válido» con las instituciones. para la mejora de las condiciones de los militares en el terreno «profesional y salarial».
El representante de AUME explicó cuáles son las líneas principales de actuación de esta asociación. Tras denunciar que en el Ejército hay una «clara falta de democracia», defendió el derecho asociativo en las Fuerzas Armadas, «que está reconocido en la Constitución».
En su decálogo de actuaciones, AUME defendió la equiparación salarial «con el resto de miembros de la Función Pública del Estado, tanto a nivel de conceptos retributivos como de cantidades percibidas por cada uno de ellos».
El presidente de esta asociación ya alertó de posibles consecuencias disciplinarias por celebrar la rueda de prensa y recordó cómo había actuado el Ministerio de Defensa contra la asociación de controladores aéreos Sodecta por denunciar irregularidades en el funcionamiento interno, con expedientes disciplinarios para algunos de sus máximos responsables.
No obstante, aclaró que la primera respuesta oficial que han recibido por parte del Ministerio de Defensa ha sido «cordial», aunque también han detectado ya «movimientos» para tratar de «cercenar el derecho asociativo». AUME apuesta por la desaparición inmediata de los arrestos.
Esta asociación de militares firmó ayer un acuerdo de colaboración con la AUGC, que estuvo representada por su presidente, Fernando Carrillo.
EN EUROPA PRESS
La nueva asociación de militares reclama tener voz en las reformas de las fuerzas armadas
Quieren tener participación en la elaboración de la Ley Orgánica de la Defensa Nacional
La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), inscrita hace poco más de dos meses en el registro del Ministerio del Interior, celebró ayer su primer acto público reivindicando el derecho al asociacionismo, que le permita actuar como «interlocutor válido» en el proceso de mejora de las condiciones de los miembros del ejército, y un proceso de democratización en el seno de las fuerzas armadas.
EUROPA PRESS/MADRID
De la mano de la Asociación Unificada de Guardias Civiles, la nueva asociación de militares presentó un decálogo de reivindicaciones, que comienzan por el reconocimiento legal de su existencia y actividades. Para ello, esgrime el artículo 22 de la Constitución donde se reconoce el derecho de asociación para todos los españoles y lo sitúa por encima de las Reales Ordenanzas del Ejército, que niegan tal posibilidad.
El presidente de Aume, el suboficial Jorge Bravo, recordó la toma de posesión del ministro de Defensa, José Bono, en el que negó cualquier posibilidad de «asociacionismo sindical» en las fuerzas armadas. Asociación y sindicatos son, según Bravo, términos diferentes que Bono utilizó de forma consciente. «No tenemos nada que temer porque estamos hablando de un derecho constitucional», afirmó.
Ley de tropa
El proceso de validez de su interlocución debería iniciarse en los proyectos legislativos en marcha, la Ley Orgánica de la Defensa Nacional y la Ley de Tropa y Marinería, así como otros anunciados, la Ley Orgánica de Derechos y Deberes y la Ley de los Suboficiales.
En cuanto a la democratización interna que reclama Aume, su decálogo recoge en el punto dos que se regule el régimen de derechos y deberes de los soldados con «un respeto escrupuloso a la dignidad de la persona». Estas y otras reivindicaciones coinciden con las que viene exponiendo desde hace años la asociación de guardias civiles.