
Así, Conesa comentó que según las informaciones de las que disponían, parece que de momento se había aprobado una reducción del número de mandos en una cifra que podría alcanzar la centena, tras lo cual llegaría igualmente la reducción de tropas.
Por todo ello, el portavoz del Gobierno local manifestó la preocupación del Ejecutivo por este hecho, ya que ello podría suponer una serie de consecuencias de toda índole, desde las propias relacionadas con el Economía de la ciudad, que se vería resentida por la reducción de la guarnición, a las conectadas con la percepción que los propios melillenses puedan tener respecto a la merma que podría producirse en la seguridad de Melilla. Junto a ello, Conesa también añadió una posible pérdida de operatividad de la propia Comandancia Militar.
Por todo ello, el portavoz del Gobierno reseñó que la medida que pretendía poner en práctica el Ejecutivo central era de gran calado, con lo cual debería ser meditada convenientemente.
De hecho, el propio Jefe de Estado Mayor de la Defensa, el general Féliz Sanz, comentó en su visita a Melilla que en efecto se procedería a una reducción de efectivos, aunque declinó especificar como afectaría a Melilla.