Por parte del Ministerio de Defensa se convocó el pasado 9 de abril una reunión informativa, dirigida por la Subsecretaria de Defensa y el Director General de Personal, en la que se informó a las asociaciones profesionales del inicio del procedimiento para el reconocimiento de la profesión militar como profesión de riesgo, sin trasladar más información que será para todo el personal militar, independientemente de si pertenece al régimen general de la Seguridad Social o a Clases Pasivas. Asimismo, será una opción a la que podrá acogerse el personal de manera voluntaria. Este procedimiento quieren que sea rápido y esté terminado lo antes posible.
Además de las consideraciones planteadas de forma conjunta con ASFASPRO y UMT, desde AUME queremos ampliar nuestra postura:
AUME considera que el proceso de reconocimiento de la profesión militar como «Profesión de Riesgo» ha de ser ajeno al establecido en el RD 402/2025, de 27 de mayo, por el que se regula el procedimiento previo para determinar los supuestos en que procede permitir anticipar la edad de jubilación en el sistema de la Seguridad Social mediante coeficientes reductores; ya que este RD nos excluye a las asociaciones profesionales de miembros de las Fuerzas Armadas como legitimados para iniciar el citado procedimiento previo, algo que solo reconoce a otros agentes sociales (sindicatos de clase, organizaciones empresariales, asociaciones de autónomos) que nada tiene que ver con la profesión militar. El procedimiento debería de ser mediante una norma con rango de ley o, en su defecto, un Real Decreto con habilitación legal expresa como ya se ha realizado en otros colectivos.
Asimismo, desde AUME, se ha informado que no se está de acuerdo con una comisión de trabajo dentro del COPERFAS, ya que por experiencia de otras comisiones de trabajo, en estas se trabaja de manera muy encorsetada y se alargan en el tiempo.
AUME ha solicitado igualmente que por parte del Ministerio de Defensa se coordine con el Ministerio del Interior, responsable del mismo proceso con la Policía Nacional y la Guardia Civil, con el fin de establecer medidas conjuntas que pudieran afectar a los tres colectivos, con independencia de las peculiaridades de cada uno de ellos que han de ser abordadas por los correspondientes departamentos ministeriales.
Finalmente se ha instado al Ministerio a que haya un calendario de reuniones para mantener a las asociaciones informadas y que estas puedan participar con propuestas.
De todos los avances que se vayan produciendo mantendremos a todos nuestros socios, y al resto del personal militar, convenientemente informados.


