
Llegan noticias inquietantes de Italia. En una comparecencia reciente ante el Senado, el Ministro italiano de la Defensa, Arturo Parisi, ha revelado que alrededor de 250 soldados, en misiones de paz en el exterior (Balcanes, Afganistán, Irak y Líbano) entre 1996 y 2006, han contraído enfermedades tumorales, de los cuales 37 han fallecido ya. El ministro ha hecho hincapié en que, en ese mismo período, ha estado afectado por enfermedades tumorales un total de 1.427 militares que no han servido en misiones en el exterior, y que por tanto no debe hablarse de causa-efecto. No obstante, han decidido crear un organismo específico que se encargue de investigar a fondo la relación de la existencia de uranio empobrecido en los lugares donde han desplegado sus tropas con la aparición de tumores, así como la puesta en marcha de precauciones especiales para evitar la exposición a este riesgo. “El Ministerio de Defensa –añadió el Ministro- no intenta de modo alguno infravalorar este fenómeno y aún menos disimularlo”.
Otras fuentes, sin embargo, han declarado que las cifras anunciadas por el Ministro están lejos de la realidad. Así Falco Accame, presidente de Anavafaf, una asociación de asistencia a familiares de víctimas de las fuerzas armadas, estima que los afectados serían unos 2.000 y los muertos 170. Por su parte, Domenico Leggiero, del Observatorio Militar, ha afirmado que las cifras reales que maneja el Estado Mayor de la Defensa son bastante superiores a las expuestas por el Ministro (2.500 y 164, respetivamente).
Estas noticias de nuestros aliados italianos deben ponernos en guardia si tenemos en cuenta que las tropas españolas vienen compartiendo misiones de paz con ellos en los mismos lugares y períodos y que no hay motivos para suponer que nuestros compañeros hayan estado exentos de exposición al elemento cancerígeno y de ser afectados por sus consecuencias nefastas. Se echa en falta en nuestro Ministerio de Defensa una política de transparencia informativa, de la que han hecho gala los italianos, en un asunto crucial para la salud de nuestras tropas como es el tema que nos ocupa.
Miguel López