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Madrid- El secretario de Comunicación de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), Joan Miquel Perpignan, denunció hoy que la reserva de al menos el 50 por ciento de plazas de
acceso a la Guardia Civil para miembros de las Fuerzas Armadas, recogida en la Ley de Tropa y Marinería aprobada el viernes por el Consejo de Ministros, es parte de la «remilitarización» de la Benemérita que el ministro de Defensa, José Bono, «capitanea».
Como argumento para rechazar dicha reserva de plazas, aseguró que la Dirección General de la Guardia Civil maneja informes que señalan que los militares cuentan «con un perfil menos idóneo» para el desempeño de las funciones de la Benemérita.
Según Perpignan, el porcentaje del 50 por ciento, aplicado hasta ahora por Real Decreto, queda «consagrado» en el momento que se incluye en la Ley de Tropa y Marinería, y supone «transformar la Guardia Civil en un Cuerpo de las Fuerzas Armadas», cuando un agente del Instituto Armado es «un policía, no un soldado», informa Ep.
La prueba de ello, añadió, es que para la Policía se han reservado únicamente el 10 por ciento de las plazas, algo »simbólico», según calificó. El motivo de la diferenciación entre Policía y Guardia Civil en esta cuestión se debe, según el portavoz de AUGC, a que España continúa teniendo un modelo de seguridad pública «totalmente trasnochado» que da cabida en su seno a «lo militar».
Entre los aspectos negativos de esta medida, AUGC destacó lo que considera una «limitación» de la oferta de empleo público de la Guardia Civil. Perpignan explicó la escasez de soldados en el Ejército español porque los incentivos que reciben los soldados son «pocos». «¿Qué tipo de gente va a las Fuerzas Armadas en la actualidad?», se preguntó al respecto.
Soldados policías. La repercusión en la Guardia Civil, continuó, es que esos soldados terminan incorporándose a la Benemérita y, además, a cuadros de mando, porque llegan condecorados, en la mayoría de los casos, por haber participado en misiones en el extranjero. Dichas condecoraciones son, en opinión de AUGC, absolutamente inútiles cuando se trata de ejercer tareas de seguridad ciudadana.